
Habría sufrido un "síndrome vagal menor", traducido en malestar y fuerte baja de presión, mientras hacía ejercicio. El Eliseo no dio más datos. La salud de los presidentes franceses es un secreto de Estado. Seguirá hospitalizado hasta hoy.
El presidente Nicolas Sarkozy fue internado ayer poco después del mediodía en París, luego de sentirse mal y con una fuerte baja de presión, cuando practicaba jogging en el parque del palacio de Versalles. Actualmente se encuentra bajo "vigilancia cardiovascular" en un hospital militar, hasta al menos hoy a la mañana, mientras desde la presidencia insisten que se trata "de un procedimiento sistemáticamente aplicado en esas circunstancias".
Sarkozy fue ayudado a recostarse en el parque mientras sus custodios llamaban a los bomberos, especialistas en dar los primeros auxilios en Francia. Poco después llegó su médico, y fue trasladado al hospital militar Val de Grace en helicóptero. Su esposa Carla arribó al hospital en moto y un perímetro de seguridad se estableció alrededor del centro hospitalario, que se ocupa de la salud de los presidentes en París.
El hiperactivo presidente se sintió desmayar cuando corría en pleno verano francés, sin perder el conocimiento. Los custodios fueron los primeros en ayudarlo y poner en marcha el operativo de emergencia presidencial. Sarkozy se encontraba viviendo en la residencia de La Lanterne, habitualmente la casa de fin de semana del primer ministro, que él utiliza desde su llegada al poder, con piscina y canchas de tenis en el parque de Versalles. Desde las 2 menos cuarto de la tarde, cuando llegó al hospital, fue sometido a exámenes de sangre, un electroencefalograma y estudios neurológicos.